Xurisprudencia
TRIBUNAL DO XURADO: AD QUEM. TSJ
08 de abril del 2010

Instancia Procesal ad quem. Recurso de apelación. Tribunales Superiores de Justicia

STSJMur de 23 de enero de 1998. Carácter listado y tasado de los motivos del recurso de apelación.

STSJCL de 26 de enero de 1998. La protesta como presupuesto de procedibilidad. No es correcta la subsunción del artículo 849.2 LECrim, como motivo de casación, en el artículo 846 bis c) LECrim como motivo de apelación.

STSJAnd de 28 de enero de 1998. Naturaleza jurídica del recurso de apelación. Valor de la protesta y de la reclamación de subsanación. Preterición de la tesis de la LECrim. Momento en que se inicia la incomunicación de los jurados.

STSJPV de 4 de febrero de 1998. Distinción entre protesta y reclamación de subsanación. Alteración de la práctica probática por el magistrado-presidente. Facultad del Magistrado-presidente para la propuesta de calificaciones jurídicas favorables en el objeto del veredicto.

STSJEx de 9 de febrero de 1998. Naturaleza jurídica del recurso de apelación. La opción juradista del artículo 741 LECrim.

STSJAnd de 12 de febrero de 1998. Naturaleza jurídica del recurso de apelación. Tratamiento que ha de atribuirse a la íntima convicción del Tribunal del Jurado.

STSJCn de 23 de febrero de 1998. La íntima convicción del Tribunal del Jurado como determinante de la naturaleza jurídica del recurso de apelación. Contenido del auto de hechos justiciables.

STSJAnd de 27 de febrero de 1998. Naturaleza jurídica del recurso de apelación. El carácter razonable de la condena impuesta al amparo del artículo 846 bis c), apartado e) LECrim.

STSJAnd de 27 de julio de 1998. No existe un derecho ilimitado a la prueba. Distinción entre fuente y medio de prueba.

STSJAnd de 21 de septiembre de 1998. Naturaleza jurídica del recurso de apelación. Alevosía sobrevenida. Apreciación de responsabilidad civil ex delicto y su tratamiento en el recurso de apelación.

STSJAnd de 1 de octubre de 1998. Concurrencia entre motivación del veredicto y motivación de la sentencia del magistrado-presidente.

STSJCV de 10 de marzo de 1997. Concurrencia del principio de proscripción de indefensión con el de publicidad.

STSJAnd de 11 de noviembre de 1996. Naturaleza del recurso de apelación. Motivos del recurso y necesaria invocación de las partes. Conceptuación de los términos “hecho delictivo”. Limitación del examen por la Sala. Hechos probados en el veredicto y calificación del Magistrado Presidente. Irregularidades formales del acta del Jurado: sus consecuencia. La circunstancia de parentesco y su actual regulación aplicada al homicidio del padre. Circunstancia eximente. Atenuantes de arrebato y obcecación.

STSJPV de 23 de octubre de 1997. Valor de la reclamación de subsanación y de la protesta. Inadmisión del recurso a pesar que la práctica de un concreto medio de prueba no tuvo lugar en el juicio.

STSJCL de 11 de marzo de 1998. No realización del juicio oral ante el Tribunal del Jurado. El jurado no tiene acceso a la imposición de medidas de seguridad por lo que no puede ser objeto de veredicto.

STSJAnd de 12 de marzo de 1998. A través del recurso de apelación se excluye toda posible censura en la apreciación de la prueba por el jurado . Distinción entre presunción de inocencia e in dubio pro reo.

STSJCn de 17 de marzo de 1998. El derecho de la prueba como derecho de defensa, no de la defensa del acusado. Doctrina sobre la vulneración del derecho a la utilización de los medios de prueba pertinentes para la defensa. Características del principio de inmediación: inmediación subjetiva y objetiva.

STSJCat de 30 de marzo de 1998. El no haberse deducido oportunamente por la acusación una conclusión alternativa, a medio de una subsidiaria petición de condena por homicidio con la agravante de abuso de superioridad, para nada quiebra el principio acusatorio, si precisamente se sustenta la acusación de asesinato en la agravante cualificativa de alevosía.

STSJCat de 30 de marzo de 1998. La no personación en el recurso de apelación implica dejar sin efecto la apelación supeditada. La alegación por el apelante por primera vez, en el acto de la vista, del motivo de nulidad del Juicio que quiere apoyar en el art. 846 bis a) de la Ley de Enjuiciamiento Criminal no puede admitirse por haber sido extemporánea su alegación formulada en el acto de la vista de la apelación y por ende ahora no se puede estudiar en su fondo.

STSJEx de 3 de abril de 1998. El recurso previsto contra las resoluciones del Tribunal del Jurado es un recurso extraordinario que, distinto al de apelación y al de casación, está sometido a unos motivos muy determinados y tasados en los que reside su peculiaridad.

ATSJCat de 6 de mayo de 1998. El Ministerio Fiscal y la defensa aciertan plenamente al manifestar que el conocimiento del delito previsto y penado en el artículo 173 CP, no es competencia del Tribunal del jurado, y que en el caso concreto no corresponde su conocimiento por las normas que regulan la conexidad.

STSJIB de 23 de mayo de 1998. Aunque la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado (apartado VII.4) afirma enfáticamente que la instauración del  recurso de apelación regulado en los artículos 846 bis de la L.E.Cr. (en la nueva redacción dada a los mismos por la Disposición Final Segunda de dicha L.O.P.J.) viene a "colmar el derecho al doble examen o doble instancia en tanto su régimen cumple suficientemente con la exigencia de que tanto el fallo condenatorio como la pena impuesta sea sometidos a un Tribunal Superior...”, es lo cierto que dicho  recurso - recurso sin precedentes en el Derecho histórico español -  no reúne los caracteres de una apelación, sino que se trata de un verdadero recurso extraordinario.

STSJCVal de 25 de mayo de 1998. El escrito de interposición del recurso de apelación ha de estar dirigido a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia que haya de conocer de él, pero no debe presentarse en la sede de dicho Tribunal, sino ante el Magistrado Presidente del Tribunal del Jurado que dictó la sentencia que se recurre, que es, precisamente, el órgano jurisdiccional que ha de pronunciarse sobre su admisión o inadmisión a trámite, y disponer luego, en el primer caso, lo necesario para su adecuada tramitación.

STSJM de 3 de junio de 1998. El recurso de apelación contra las sentencias del Tribunal del Jurado es un recurso restringido o si se quiere una apelación impropia, que debe respetar los hechos probados. Sólo cuando el Derecho penal se contempla como un verdadero y acaso principal instrumento de realización de la paz social, a través de normas que trascienden de lo abstracto a lo concreto, el ideal de Justicia, que nuestra Constitución proclama (art. 1.1), alcanza la plenitud de significación

STSJM de  17  de  junio de  1998. Respecto  a  los hechos  probados  ante el Tribunal del Jurado la parte apelante niega la existencia de animus necandi en el acusado

STSJAnd de 20 de junio de 1998. Operatividad de la presunción de inocencia en relación con los hechos objeto de acusación, no respecto a su calificación jurídica. Fiscalización por el Tribunal de apelación de la existencia de una mínima actividad probatoria de cargo y de la razonabilidad de la conclusión condenatoria. ASESINATO. Participación: dominio del acto. ALEVOSIA. Elemento. Clases. Ataque súbito e inopinado. TENENCIA ILICITA DE ARMAS. Alteración sustancial de las características originales del arma: recorte de cañones de una escopeta de caza. Duplicación punitiva de la transformación: interpretación de la norma. ARREBATO U OBCECACION. Requisitos

STSJCV de 25 de junio de 1998. El recurso de apelación contra la sentencia dictada por el Magistrado Presidente del Tribunal del Jurado, regulado en el artículo 846 bis letras a) y f) LECrim no obstante su denominación de apelación no es un recurso ordinario que permita al órgano competente para su resolución la posibilidad de resolver todo lo discutido y debatido en la primera instancia y decidido en la sentencia, sino que, por el contrario es un recurso extraordinario, ciertamente parecido al recurso de casación, por cuanto que ha de fundamentarse en alguno de los motivos, submotivos que autoriza el artículo 846 bis c) LECrim

STSJCV de 30 de junio de 1998. El recurso de apelación afecta a las resoluciones del magistrado-presidente del Tribunal del Jurado. No a las resoluciones jurisdiccionales del instructor. CUESTIONES PREVIAS. Entre las cuestiones previas se encuentra la de impugnar los medios de prueba propuestos por la parte contraria, pero únicamente por razones de legalidad. En el auto de apertura del juicio oral no puede vulnerarse el derecho de presunción de inocencia

STSJM de 8 de julio de 1998. Ha de tenerse en cuenta que el recurso de apelación contra las sentencias dictadas por el Magistrado-Presidente del Tribunal del Jurado, aparece legalmente configurado como un medio de impugnación extraordinario, con un catálogo tasado de motivos de fundamentación sin que sea posible que el tribunal que conoce el recurso realice una nueva valoración de la prueba practicada ante el Jurado

ATSJM de 7 de septiembre de 1998. Resulta preceptivo mantener, que el órgano competente para conocer del recurso de apelación es la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid pues la redacción defectuosa del párrafo segundo in fine, del artículo 846 bis a) LECrim tiene que ser objeto de una hermenéutica global relacionando este precepto con el artículo 676 LECrim; lo que lleva a mantener que la declinatoria de jurisdicción no hace referencia exclusivamente a los procesos ante el Tribunal del Jurado, sino que también se proyecta sobre el proceso penal ordinario

STSJM de 28 de octubre de 1998. El precepto alegado por la recurrente es el párrafo d) del art. 61.1 de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, dice literalmente: “Que concluida la votación se extenderá un acta con los siguientes apartados... “d) Un cuarto apartado, iniciado de la siguiente forma: “Los jurados han atendido como elementos de convicción para hacer las precedentes declaraciones a los siguientes...”. Este apartado contendrá una sucinta explicación de las razones por las que han declarado o rechazado declarar determinados hechos como probados”. La norma no exige una motivación extensa, sino una sucinta explicación. La justificación es preciso hallarla en evitar que el Jurado se convierta en escabinado

STSJM de 3 de noviembre de 1998. El veredicto cumple escrupulosamente con el contenido del artículo 52 de la Ley del jurado, conteniendo los pronunciamientos que exige el citado precepto y las cuestiones planteadas, al Jurado por el Magistrado-Presidente

STSJM de 10 de noviembre de 1998. El recurso de apelación contra las sentencias dictadas por el Magistrado-Presidente del Tribunal del Jurado, aparece legalmente configurado como un medio de impugnación extraordinario, con un catálogo tasado de motivos de fundamentación, y sin que sea posible que el Tribunal que conoce del recurso, realice una nueva valoración de la prueba realizada ante el Jurado, de manera que si ha habido prueba de cargo directa y lícitamente obtenida, su valoración corresponde en exclusividad al Tribunal del Jurado, y dicha función no puede ser nuevamente realizada por el Tribunal técnico que conoce del recurso, lo que resultaría incompatible con la esencia misma y razón de ser de la institución. Validez de las declaraciones de coimputados

STSJCV de 24 de noviembre de 1998. La institución del Jurado, recogida en el artículo 125 de la Constitución española de 27 de diciembre de 1978, ha sido desarrollada por la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado 5/1995, de 22 de mayo, modificada por la también Ley Orgánica 8/1995 de 16 de noviembre. Esta regulación legal opta por la configuración de un Tribunal del Jurado, siguiendo lo que se ha venido en llamar modelo anglosajón, de jurado puro, o incluso de jurado de veredicto, frente al modelo de jurado francés o de escabinado, hoy utilizado en Francia, Alemania e Italia

ATSJM de 2 de diciembre de 1998. Con anterioridad a la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado 5/95 de 22 de mayo, el artículo 676 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establecía que contra el Auto resolutorio de la declinatoria procedía el recurso de casación. Sin embargo, en la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado en su Disposición Final Segunda, apartado 8, se dispuso que el tercer párrafo del artículo 676 de la LECr. quedase redactado de la siguiente forma: “contra el auto resolutorio de la declinatoria y contra el que admita las excepciones 2ª, 3ª y 4ª del artículo 666, procede el recurso de apelación. Contra el que las desestime, no se da recurso alguno salvo el que proceda contra la sentencia, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 678”. La precitada reforma sustituyó, pues, el recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, por el recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia, sin perjuicio del posible recurso de casación contra la sentencia, que se dicte en su día, por la Audiencia Provincial

STSJM de 16 de diciembre de 1998. El recurso de apelación que regula la LOTJ no constituye una auténtica apelación plena, ni tampoco limitada. Es un medio de impugnación extraordinario, devolutivo y suspensivo

STSJM de 18 de diciembre de 1998. Es indudable, a tenor de las pruebas practicadas y del veredicto del jurado, la existencia de un delito de omisión del deber de socorro, pues el causante de un atropello tiene un inmediato deber de socorrer a la víctima, independientemente de otras posibles ayudas por terceros ajenos al accidente

STSJPV de 19 de enero de 1999. La indicación en el apartado e) del artículo 846 bis c) LECrim a la vulneración de la presunción de inocencia según “la condena impuesta” no recluye la apelación a una cuestión de derecho. Elementos que desvirtúan la presunción de inocencia. La prueba que desvirtúa la presunción de inocencia es solo la que tiene lugar en el juicio. No con anterioridad al mismo. Conceptuación jurídica de la alevosía

STSJPV de 25 de enero de 1999. Distinción entre protesta y reclamación de subsanabilidad. Motivación del veredicto

STSJCM de 1 de febrero de 1999. Objeto del veredicto: culpabilidad referida al delito más leve sin la previa propuesta de parte ni la iniciativa del Magistrado-Presidente del Tribunal del Jurado

STSJCV de 2 de febrero de 1999. Planteamiento de cuestiones previas: no pueden plantearse cuando se interponga recurso de apelación contra la sentencia del magistrado-presidente. Motivación del veredicto

STSJCV de 3 de febrero de 1999. La exigencia contenida en el artículo 52.1 a) de la LOTJ, por virtud de la cual el Magistrado Presidente, al someter al Jurado por escrito lo que deba ser objeto de su veredicto, “narrará en párrafos separados y numerados los hechos alegados por las partes”, no significa que en la determinación de dicho objeto deba transcribir literalmente el relato fáctico que se contenga en sus respectivos escritos de conclusiones

 

STSJM de  18 de marzo  de 1999. El  recurso  de apelación no permite una nueva valoración de la prueba practicada. Los motivos del recurso de apelación impiden esa nueva valoración. La valoración de la prueba practicada corresponde en exclusividad al tribunal del Jurado

STSJCM de 23 de marzo de 1999. Anulación del veredicto ante los defectos en la deliberación, y votación. Motivación insuficiente

STSJCV de 31 de marzo de 1999. En el recurso de apelación contra las sentencias de un Tribunal de Jurado debe partirse del presupuesto de las inalterabilidad de los hechos declarados por el veredicto del jurado.

STSJCV de 29 de abril de 1999. La condena por tres delitos distintos sin que en los mismos exista concurso alguno hace inaplicable el artículo 77 C.P. y si aplicable el artículo 7 C.P.

STSJCV de 17 de mayo de 1999. Doctrina sobre la motivación del veredicto. La doctrina constitucional y jurisprudencial sobre las sentencias no se puede aplicar al veredicto. El in dubio pro reo se centra en la valoración de la prueba. La presunción de inocencia es objetiva justificada en la ausencia de prueba de cargo. La “sucinta explicación” que ha de contener el veredicto es sinónimo de brevedad expositiva.

STSJM de 26 de mayo de 1999. El recurso de apelación contra las sentencias del magistrado-presidente del Tribunal del Jurado es un recurso extraordinario, devolutivo y suspensivo. Doctrina sobre la desvirtuación de la presunción de inocencia. Veredicto y sentencia son inescindibles. La sentencia ha de expresar técnicamente la motivación del veredicto.

STSJM de 18 de junio de 1999. Naturaleza jurídica del recurso de apelación contra las sentencias del magistrado-presidente del Tribunal del Jurado. Es un recurso extraordinario, devolutivo y suspensivo. Doctrina sobre la presunción de inocencia.

STSJNa de 23 de junio de 1999. DERECHO FUNDAMENTAL A SER INFORMADO DE LA ACUSACIÓN. Tiene un carácter marcadamente instrumental en la medida en que constituye presupuesto o premisa de una defensa eficaz. Mediante esa información se da a conocer al acusado su condición de tal y la acusación contra él formulada y permite establecer los términos del debate procesal contradictorio [adversativo] con carácter vinculante para el Tribunal. En la Ley del Jurado la información de la acusación tiene lugar a través de la comparecencia de imputación. Imposibilidad de que se acojan con fines de prueba actividades llevadas a cabo en la investigación sumarial.

STSJCV de 30 de junio de 1999. Según el ponente el régimen de votación del veredicto responde al establecimiento de una “regla especial” por ser contrario al régimen de votación de un órgano colegiado integrado por jueces profesionales. La adopción del sistema de mayorías es de carácter absoluto para lo favorable al acusado y reforzada para lo que le resulte desfavorable. El veredicto debe expresar el resultado numérico de la votación. No basta con indicar que se adoptó “por mayoría”. La no indicación numérica de los votos por los que se adoptó el veredicto provoca su nulidad que puede ser apreciada incluso de oficio en el ámbito ad quem del recurso.

STSJCV de 30 de junio de 1999. Cuando la infracción alegada es difícilmente subsanable es posible subsumir en la protesta la reclamación de subsanación a los efectos de plantear el recurso de apelación.

STSJM de 9 de julio de 1999. El recurso de apelación contra la sentencia del magistrado presidente de un Tribunal de Jurado es un recurso de apelación restrictivo y extraordinario con motivos tasados y restringidos que pretenden impedir la revisión fáctica. No se está en presencia de un auténtico recurso de apelación plena ni tampoco ilimitada. Es un medio de impugnación extraordinario, devolutivo y suspensivo. No es un recurso ordinario. Es incluso atípico en nuestro ordenamiento jurídico procesal penal. Voto particular acerca de la exigencia de responsabilidad civil del Estado: cuestión de inconstituticonalidad.

STSJM de 13 de octubre de 1999. MOTIVACIÓN DEL VEREDICTO: exige la expresión por los jurados en el acta del veredicto de los elementos de convicción apreciados para la valoración de las declaraciones que integran el veredicto. Los pronunciamientos contradictorios y la falta de motivación del veredicto NO PUEDEN SER SUBSANADOS O SUPLIDOS en su sentencia por el magistrado presidente del Tribunal del Jurado.

STSJAnd de 14 de enero de 2000. Los motivos del recurso de apelación por quebrantamiento de forma tienen que ser resueltos en primer lugar ya que solo cuando se desestimen, se resolverán los justificados en errores in iudicando: la razón de actuar de ese modo hay que hallarla en que de no hacerse de ese modo EL ESTUDIO DE ESOS MOTIVOS SUPONDRÍA PREJUZGAR CUESTIONES QUE SOLO DEBERÍAN RESOLVERSE, EN SU CASO, EN UN PROCESO POSTERIOR. NATURALEZA JURÍDICA DEL RECURSO DE APELACIÓN SUPEDITADO: el recurso supeditado no se independiza del principal por cuanto no se requiere la conformidad del apelante para que el principal renuncie a su recurso pero, a su vez, en la apelación supeditada pueden plantearse cuestiones distintas, y aún opuestas, a las planteadas en la apelación principal. Mediante el recurso de apelación supeditado se han establecido dos momentos distintos en los que puede apelarse de sentencia: dentro de los diez días siguientes a la última notificación de aquélla –párr. 1º del art. 846 bis b) de la LECrim- y, además, dentro de los cinco días desde que se le hubiera dado traslado del interpuesto por cualquiera de las otras partes –párr. 1º de su art. 846 bis d), en relación con el párr. 3º del 846 bis b)- para formular recurso supeditado de apelación.

STSJM de 18 de febrero de 2000. CASO: CRIMEN DE LA CALLE BARQUILLO. RECURSO DE APELACIÓN: LA REITERACIÓN de preceptos sustantivos y procesales en los motivos por los que se puede plantear el recurso de apelación origina que, a veces, su interposición sea reiterativa. EL RECURSO DE APELACIÓN ES UN RECURSO SUMAMENTE RESTRINGIDO Y POR MOTIVOS TASADOS: HA SIDO CONFIGURADO COMO MÁS RESTRINGIDO QUE LA CASACIÓN TRADICIONAL. CUESTIONES PREVIAS A LA CELEBRACIÓN DEL JUICIO: NO PERMITEN LA UTILIZACIÓN ILIMITADA DE MEDIOS DE PRUEBA. LA LEY DEL JURADO ES SUMAMENTE GENEROSA CON LA ADOPCIÓN ADVERSARIAL DE DILIGENCIAS DE INVESTIGACIÓN Y CON LA PROPOSICIÓN PROBÁTICA DEL MISMO SIGNO. LA PROPUESTA DE LA LEY DEL JURADO ACERCA DE QUE LAS DECLARACIONES EFECTUADAS EN FASE DE INSTRUCCIÓN, SALVO LAS RESULTANTES DE PRUEBA ANTICIPADA, NO POSEEN VALOR PROBATORIO ALGUNO, ES CONCRETA Y ROTUNDA Y PREVALECE FRENTE A CUALQUIER NORMA GENERAL, SUPLETORIA O CRITERIO HERMENÉUTICO, NORMATIVO O JURISPRUDENCIAL. COMPETENCIA DEL TRIBUNAL DEL JURADO RESPECTO DEL DELITO DE ASESINATO CUALIFICADO POR LA ALEVOSIA. MOTIVACIÓN DEL VEREDICTO: SUS INCONVENIENTES DEBEN SER  ENERVADOS CON  UNA INTERPRETACIÓN  FINALISTA Y ANTIFORMALISTA DEL DEBER DE MOTIVAR DE LOS JURADOS. EL PRINCIPIO DE ÍNTIMA CONVICCIÓN DE LA PRUEBA SURGE CON LA INSTITUCIÓN JURADISTA. EL RECURSO DE APELACIÓN NO PERMITE REVISAR LA PRUEBA PRACTICADA ANTE EL JURADO

ATSJM de 18 de febrero de 2000. EN CUESTIONES PREVIAS A LA CELEBRACIÓN DEL JUICIO ORAL SOLO HAN DE PRACTICARSE LAS DILIGENCIAS DE PRUEBA ESTRICTAMENTE INDISPENSABLES Y NECESARIAS CON EL FIN DE SANEARLO. NO EXISTE UN DERECHO PROBÁTICO ILIMITADO

STSJM de 23 de febrero de 2000. EL RECURSO DE APELACIÓN contra la sentencia del magistrado presidente del Tribunal del Jurado es de CARÁCTER “SUI GENERIS”, RESTRINGIDO, EXTRAORDINARIO QUE NO PERMITE LA REVISIÓN FÁCTICA Y CON MOTIVOS TASADOS Y RESTRINGIDOS. PARA ENERVAR LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA NO SOLO ES NECESARIO UNA PRUEBA DE CARGO, SINO LA RACIONALIDAD DE LA MISMA. EL DERECHO DE PRESUNCIÓN DE INOCENCIA NO PRECISA DE UN COMPORTAMIENTO ACTIVO POR PARTE DE SU TITULAR. LA DISTINCIÓN ENTRE HECHOS FAVORABLES Y DESFAVORABLES NO RESPONDE A UNA DETERMINACIÓN CONCEPTUAL ABSOLUTA. INCOMUNICACIÓN DE LOS JURADOS: LA INFRACCIÓN DE LA INCOMUNICACIÓN NO ORIGINA NI LA NULIDAD NI LA RETROACCIÓN DE ACTUACIONES DE FORMA AUTOMÁTICA

STSJM de 3 de marzo de 2000. EL RECURSO DE APELACIÓN CONTRA LAS SENTENCIAS DEL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO NO PERMITE LA REVISIÓN FÁCTICA

STSJM de 4 de julio de 2000. DEFECTO EN LA PROPOSICIÓN DEL VEREDICTO POR EL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO: PROVOCA LA NULIDAD DE TODO LO ACTUADO

STSJM de 5 de julio de 2000. CUANDO EXISTE PRUEBA DE CARGO DIRECTA Y LÍCITAMENTE OBTENIDA EL ÓRGANO JURISDICCIONAL AD QUEM NO PUEDE REALIZAR UNA NUEVA VALORACIÓN DE LA PRUEBA REALIZADA ANTE EL TRIBUNAL DEL JURADO. EN EL PROCESO CON JURADO NO ES POSIBLE LA TACHA DEL TESTIGO SINO LA VALORACIÓN POR EL TRIBUNAL DEL JURADO DE LA INCIDENCIA QUE LAS CIRCUNSTANCIAS CONCURRENTES PUEDA TENER EN SU CREDIBILIDAD

STSJBal de 6 de julio de 2000. LA DEVOLUCIÓN DEL VEREDICTO COMO MOTIVO DEL RECURSO DE APELACIÓN DEBIDO A LA CONCURRENCIA DE PRONUNCIAMIENTOS CONTRADICTORIOS: LOS PRONUNCIAMIENTO CONTRADICTORIOS TIENEN QUE REFERIRSE “A LOS HECHOS DECLARADOS PROBADOS ENTRE SÍ”. NO A HECHOS DECLARADOS NO PROBADOS ENTRE SÍ

STSJV de 10 de julio de 2000. LA ASUENCIA DE MOTIVACIÓN DEL VEREDICTO EQUIVALE A UN DEFECTO RELEVANTE EN EL PROCEDIMIENTO DE DELIBERACIÓN Y VOTACIÓN DEL VEREDICTO POR LO QUE EN TALES SUPUESTOS AL NO PROCEDERSE A SU DEVOLUCIÓN AL JURADO ES POSIBLE APELAR LA SENTENCIA DEL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO. EN LA REDACCIÓN DEL VEREDICTO POR EL MAGISTRADO PRESIDENTE PARTICIPAN LAS PARTES AL PROCEDER RESPECTO DEL MISMO A SOLICITAR QUE SE REALICEN INCLUSIONES O EXCLUSIONES. NATURALEZA JURÍDICA DEL RECURSO DE APELACIÓN

STSJV de 11 de julio de 2000. NO ES ADMISIBLE LA GENÉRICA MANIFESTACIÓN DE LA PROTESTA DE LA PARTE YA QUE NO PERMITE CONOCER A QUÉ SUPUESTO DEFECTO O INFRACCIÓN PROCESAL SE REFIERE. EL RELATO DE HECHOS PROBADOS DE LA SENTENCIA DEBE CONTENER EL CONTENIDO CORRESPONDIENTE DEL VEREDICTO

STSJAnd de 14 de julio de 2000. RECURSO DE APELACIÓN CONTRA LA SENTENCIA DEL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO: SU CARÁCTER ESPECIAL Y AÚN ATÍPICO Y DE MOTIVOS TASADOS. CUANDO LA PARTE NO ESTÁ CONFORME CON LOS HECHOS RECOGIDOS EN EL AUTO DE HECHOS JUSTICIABLES PUEDE RECURRIR EN SÚPLICA. ACOMODACIÓN DEL OBJETO DEL VEREDICTO A LAS CONCLUSIONES DE LAS PARTES

STSJAnd de 20 de julio de 2000. EL JURADO ES EL ÓRGANO LEGALMENTE ESTABLECIDO PARA LA VALORACIÓN DE LA PRUEBA SIN QUE PUEDA HACERSE OTRA VALORACIÓN DIFERENTE A LA REALIZADA POR EL JURADO A NO SER QUE LA CONDENA IMPUESTA CAREZCA DE TODA BASE RAZONABLE

STSJCat de 20 de julio de 2000. EL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO TIENE UN GRAN MARGEN DE LIBERTAD PARA DECIDIR SOBRE LA PROCEDENCIA DE LAS PRUEBAS PROPUESTAS SI BIEN SUJETO A UN CIERTO CONTROL POR CUANTO SI SU DECISIÓN ES DENEGATORIA PUEDE LA PARTE PERJUDICADA FORMULAR SU OPOSICIÓN. LA PRUEBA DE INSPECCIÓN OCULAR NO ES DE PRÁCTICA PRECEPTIVA. ES POSIBLE PROPONER NUEVAS PRUEBAS EN EL JUICIO ORAL

STSJCV de 25 de julio de 2000. DUDA RAZONABLE DEL JURADO Y SU VINCULACIÓN CON LA PRUEBA DE INDICIOS. RATIO LEGIS DE LA RECLAMACIÓN DE SUBSANACIÓN Y DE LA PROTESTA

STSJM de 8 de septiembre de 2000. ORIGEN HISTÓRICO DE LA ÍNTIMA CONVICCIÓN O APRECIACIÓN EN CONCIENCIA DEL JURADO. PARA DESVIRTUAR LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA NO SÓLO ES PRECISA UNA PRUEBA DE CARGO CUANTO TAMBIÉN LA RACIONALIDAD DE LA MISMA

STSJCV de 16 de septiembre de 2000. CUESTIONES PREVIAS A LA CELEBRACIÓN DE JUICIO ORAL ANTE EL TRIBUNAL DEL JURADO. SOLICITADA VISTA EL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DEL JURADO NO PUEDE RESOLVER SIN LA REALIZACIÓN DE LA MISMA

ATSJM de 27 de septiembre de 2000. COMPETENCIA DEL TRIBUNAL DEL JURADO PARA CONOCER DE LA HIPÓTESIS DE ROBO EN CONCURSO CON HOMICIDIO

STSJPGC de 17 de octubre de 2000. AUTO DE HECHOS JUSTICIABLES: HA DE SER PRONUNCIADO PRECISANDO EN PÁRRAFOS SEPARADOS EL HECHO O HECHOS JUSTICIABLES INCLUYENDO EN ESE RELACIÓN TANTO LOS HECHOS ALEGADOS POR LA ACUSACIÓN COMO POR LA DEFENSA. LOS HECHOS HAN DE REFERIRSE INDUDABLEMENTE A LOS RELATADOS POR LAS PARTES EN SUS ESCRITOS DE CALIFICACIONES PROVISIONALES. RECABAR EL CRITERIO DEL JURADO RESPECTO DE LA PROCEDENCIA DEL INDULTO A PETICIÓN DE LAS PARTES AUNQUE INNECESARIA NO LO VICIA

ATSJAnd de 18 de octubre de 2000. EL RECURSO SUPEDITADO DE APELACIÓN NO PUEDE EQUIPARARSE CON EL RECURSO DE APELACIÓN ADHESIVO AUNQUE TENGA CIERTA SIMILITUD CON LA ADHESIÓN. NO ES POSIBLE SOLICITAR UNA NUEVA PETICIÓN DE SOBRESEIMIENTO AL AMPARO DE LO ESTABLECIDO EN LOS ARTÍCULOS 637 O 641 DE LA LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL

STSJM de 30 de octubre de 2000. DECLARACIONES SUMARIALES CONTRASTABLES EN EL JUICIO CON JURADO: SON LAS VERTIDAS ANTE EL INSTRUCTOR CON TODAS LAS GARANTÍAS. LA LEY DEL JURADO DESEA EVITAR QUE EL VEREDICTO SE JUSTIFIQUE EN LAS “DILIGENCIAS SUMARIALES”. MOTIVACIÓN DEL VEREDICTO: HISTÓRICAMENTE NO SE HA EXIGIDO LA MOTIVACIÓN DEL VEREDICTO A LOS JURADOS. BASTA QUE LA MOTIVACIÓN SE JUSTIFIQUE EN LA LISTA DE LAS PRUEBAS DE CARGO. LA EXIGENCIA DE MOTIVAR EL VEREDICTO ALEJA AL JURADISMO ESPAÑOL DEL MODELO ANGLOSAJÓN

STSJM de 31 de octubre de 2000. INTERVENCIÓN DEL ACUSADO Y SU DEFENSA EN LA REDACCIÓN DEL VEREDICTO

STSJGa de 31 de octubre de 2000. MEDIANTE EL RECURSO DE APELACIÓN NO ES POSIBLE CUESTIONAR LA COMPETENCIA O LA INADECUACIÓN DEL PROCEDIMIENTO SEGUIDO ANTE EL TRIBUNAL DEL JURADO. LA MERA SUPOSICIÓN O SOSPECHA NO CONSTITUYEN PRUEBA DE CARGO SUFICIENTE PARA QUEBRAR LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

STSJM de 10 de noviembre de 2000. CARÁCTER VINCULANTE Y OBLIGATORIO DEL VEREDICTO DE INCULPABILIDAD. EL VEREDICTO CONSTITUYE UN TODO INDISOLUBLE CON LA SENTENCIA. LA TERMINOLOGÍA CULPABILIDAD E INCULPABILIDAD NO COINCIDE CON EL SIGNIFICADO QUE SE ATRIBUYE A ESTOS CONCEPTOS EN LA DOGMÁTICA PENALISTA TRADICIONAL. EL HECHO Y EL DERECHO NO SON SUSCEPTIBLES DE SER AISLADOS UNO RESPECTO DEL OTRO. EL MODELO DE JURADO ESPAÑOL SE INCARDINA DENTRO DEL SISTEMA ANGLOSAJÓN. LOS JURADOS ESTÁN SOMETIDOS AL PRINCIPIO DE LEGALIDAD, RESPONSABILIDAD E INTERDICCIÓN DE LA ARBITRARIEDAD

STSJCat de 13 de noviembre de 2000. TRÁMITE A SEGUIR EN LOS SUPUESTO DE INFRACCIONES QUE VULNEREN DERECHOS FUNDAMENTALES. DISTINCIÓN ENTRE SENTENCIA ABSOLUTORIA Y CONDENATORIA

STSJCat de 16 de noviembre de 2000. AUSENTE PROFESIONALIDAD DE LOS ABOGADOS DE LAS PARTES ACUSADAS PERSONADAS EN EL RECURSO DE APELACIÓN LO QUE OBLIGA A LA SALA A ADOPTAR UNA POSICIÓN DE EXTREMA FLEXIBILIDAD. RECUSACIÓN DEL JURADO POR TENER INTERÉS DIRECTO O INDIRECTO EN LA CAUSA: NO SE FUNDAMENTA EN UNA PURA ABSTRACCIÓN FRUTO DE CONJETURAS O INTUICIONES DE UNA PARTE

STSJCL de 20 de noviembre de 2000. EL RECURSO DE APELACIÓN CONTRA LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL DEL JURADO NO PERMITE QUE SE EXAMINE INDISCRIMINADAMENTE TODO LO ACTUADO CON ANTERIORIDAD

STSJCat  de 30 de noviembre de  2000. LA ACREDITACIÓN  DE QUIENES HAN INTERVENIDO EN LA REDACCIÓN DEL ACTA DEL VEREDICTO PERMITE EXPULSAR DE LA MISMA A QUIENES NO SON JURADOS TITULARES. LAS DECLARACIONES SUMARIALES REALIZADAS CON TODAS LAS GARANTÍAS TIENEN VALOR PROBATORIO CONTRASTABLE EN EL JUICIO ORAL

 

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